Con un mercado tan cambiante como el de la electrónica de consumo, hay que tener cuidado con lo que se compra, ya que en muy poco tiempo, lo que hoy parece moderno, en un año puede no quedar antiguo, sino directamente obsoleto.
No, la cara de tonto que se nos queda cuando vamos nos damos cuenta de que nuestro flamante electrodoméstico ha sido superado por un nuevo modelo dos segundos después de comprarlo no nos la va a quitar nadie.
Sin embargo, hay casos en los que más que quedar superados por prestaciones ligeramente superiores o un mayor número de funciones, los dispositivos quedan en una estrecha frontera que separa lo antiguo de lo obsoleto. Para evitar este disgusto a más de uno, hemos realizado un pequeño resumen de productos que pueden entrar en esta categoría.
Televisores y videocámarasYa no se trata de que un televisor reciba o no la TDT. Gracias a los receptores externos, esto ya no supone un problema. Sin embargo, el hecho de que las emisiones en alta definición vayan a seguir ganando terreno va a hacer que cualquier pantalla que no sea de emitir en 1080 progresivo se quede tan anticuada que pueda ser tachada de obsoleta en no demasiado tiempo.
Además, la entrada durante el 2009 de nuevas tecnologías de imagen como las LCD-LED o, sobre todo, las pantallas basadas en tecnología OLED harán que una pantalla LCD o plasma actual tenga una imagen que nos parecerá apagada, falta de vida, además de la lacra de un consumo eléctrico exagerado.
Algo parecido sucederá con las videocámaras. ¿Quién querrá tener recuerdos a 720×576 píxeles cuando los puede tener a 1920×1080?
Reproductores multimedia
La popularización de la alta definición afectará sobre todo a los reproductores multimedia. Además de condenar al formato DVD a la obsolescencia forzada (¿quién quiere gastarse 20 euros en una película de un formato ya en retroceso?), nos hará comprar reproductores preparados para reproducir vídeos en alta definición.
Esto no sólo quiere decir un reproductor Blu-Ray, sino que nuestro reproductor multimedia basado en disco duro quedará obsoleto al no poder ni reproducir ni enviar señal en alta definición a nuestra pantalla. Ya están apareciendo en el mercado los primeros modelos con conexión HDMI, aunque todavía tardarán un tiempo en bajar de precio a niveles razonables.
Enlaces inalámbricos
Lo mismo pasa con los prácticos enlaces inalámbricos, conjunto de emisor y receptor que se han puesto de moda para emitir la señal de un decodificador o del propio ordenador a las televisiones de toda la casa. El problema es que son capaces de retransmitir señal analógica con una resolución que ya puede considerarse muy limitada.
La necesidad de hacer llegar emisiones de alta definición hará que debamos cambiar estos enlaces por otros basados en tecnología digital y resoluciones FullHD. El cambio a tecnología digital también facilitará el control remoto de estos enlaces y una mejor calidad de imagen a distancias superiores.
Portátiles
Los portátiles serán los que mejor aguanten los cambios, dado que los cambios que vienen no son suficientes como para causar la obsolescencia de los modelos actuales. Eso sí, la producción a gran escala de los nuevos discos duros basados en memoria de estado sólido y las pantallas OLED harán que los nuevos modelos estén en otra liga muy diferente.
Grosores nunca pensados hasta ahora, y consumos y pesos reducidos son algunas de las mejoras que verá la computación portátil con la popularización de las nuevas tecnologías de imagen y almacenamiento. Si a eso le sumamos el previsible cambio causado por Windows 7, que estudiaremos a continuación, puede que sea suficiente como para que más de uno se decida a cambiarse el ordenador.
Monitores de ordenador
Si a las mejoras de las pantallas OLED le sumamos el “efecto Windows 7″, puede que también tengamos que plantearnos cambiar el monitor del ordenador. Además de una calidad de imagen superior, menor consumo, menor grosor, y demás bondades de la tecnología OLED, Microsoft nos promete (y nosotros ponemos nuestra cara más escéptica) que con Windows 7 nos vamos a olvidar de teclados y ratones, dado que se va a basar en un interfaz intuitivo basado en gestos y (de aquí la necesidad de cambiar la pantalla) en superficies táctiles.
Después de presentar el año pasado su “mesa-ordenador” Surface, ahora la ha girado 90 grados para convertirla en un “mural-ordenador”, así que ya nos podemos ir haciendo a la idea de qué es lo que nos intentará vender con Windows 7, cuyo lanzamiento está previsto para 2009.
Conociendo a Microsoft, sus sistemas operativos, y lo poco dada que es la industria a “revoluciones”, es difícil que nos podamos despedir de nuestros periféricos de interacción tradicionales, pero seguro que la venta de pantallas táctiles subirá notablemente.
Terra – Tecnología / Daniel V. González